CLIMA

Súper El Niño: lluvias abundantes y calor llegarán en primavera a Chile

La primavera en Chile estará marcada por el Súper El Niño, prometiendo una estación más cálida y húmeda de lo usual con lluvias y temperaturas sobre el promedio.
domingo 23 de agosto de 2026

La primavera en Chile se perfila con condiciones meteorológicas fuera de lo común, debido al fortalecimiento del fenómeno de El Niño, que se encamina a una intensidad récord. Este evento traerá consigo un aumento tanto en las temperaturas como en las precipitaciones en la mayor parte del país, incluyendo la Región de Coquimbo.

Según proyecciones del modelo climático del Centro Europeo (ECMWF), utilizadas por Meteored, tres de las cuatro zonas del territorio nacional experimentarán una estación más húmeda de lo habitual, en coincidencia con el periodo de máxima intensidad de El Niño. Este calentamiento anómalo del Pacífico influirá directamente en las condiciones atmosféricas.

El Súper El Niño no muestra signos de disminuir en los próximos meses. Por el contrario, se espera que el Pacífico ecuatorial alcance temperaturas extremadamente cálidas, algo no registrado antes, lo que intensificará los efectos del ENOS (El Niño Oscilación del Sur) tanto en el océano como en la atmósfera.

Este aumento de la temperatura oceánica provocará una mayor evaporación que se extenderá hasta el litoral chileno, desde la zona del Niño 1+2 o Niño Costero. Este vapor excesivo en la costa norte generará perturbaciones ciclónicas, como las bajas segregadas o la vaguada costera, que usualmente provocan más lluvias durante la primavera de lo normal.

El calor extra también se sentirá en la costa central y sur. La formación de extensas vaguadas costeras y dorsales de altura desde el norte, junto a altas presiones en la zona austral, aumentará las temperaturas, favoreciendo vientos cálidos como el Puelche y el Raco en el sur y centro de Chile. Esto, a su vez, bloqueará las lluvias en la Patagonia.

Las altas presiones reforzadas en el sur permitirán que los sistemas frontales avancen más hacia el norte. Esto significa que episodios de lluvias prolongadas, potenciadas por ríos atmosféricos, serán más frecuentes entre septiembre y octubre, periodo clave de la intensificación de El Niño.

La incursión de aire frío y un chorro de altura más intenso, debido a las diferencias de temperatura norte-sur, serán cruciales para el desarrollo de bajas segregadas. Estas podrían traer lluvias a zonas más al norte de Coquimbo, beneficiando a sectores cordilleranos de Atacama y Antofagasta con nieve en las alturas andinas.

Sin embargo, la combinación del vapor costero excedente y el choque de estas inestabilidades con la cordillera de la Costa, podría repetir tormentas y lluvias intensas fuera de temporada en zonas cercanas al litoral del Norte Chico. Esto es relevante para la Región de Coquimbo, que ya ha experimentado lluvias anómalas en primavera debido a El Niño.

Aunque las lluvias sobre el promedio se extenderán desde la Región de Los Lagos hasta Antofagasta, las regiones entre Coquimbo y La Araucanía serían las más impactadas por precipitaciones abundantes esta primavera. Esto genera preocupación por posibles inundaciones y aumentos súbitos de caudal en los ríos, especialmente con una isoterma cero potencialmente alta.

Además de los riesgos de inundación, las lluvias primaverales intensas preocupan a la agricultura. La primavera es un periodo crítico para la floración y el desarrollo de cultivos y árboles. Una lluvia fuerte podría causar la caída de flores antes de la polinización, reduciendo la producción de alimentos y afectando el bolsillo de todos los chilenos.