TRAS AÑOS MARCADOS POR LA SEQUÍA
Recuperación de La Paloma vuelve a reunir familias y actividades en sus alrededores
Por: Martha Hecherdorsf
De tener embarcaciones fuera del agua y sectores con escasos visitantes, a volver a reunir familias, pescadores y actividades recreativas junto a sus orillas. La recuperación del embalse La Paloma tras las lluvias del invierno comienza a mostrar efectos que van más allá de sus niveles de almacenamiento y que este fin de semana quedaron en evidencia con la concurrida Pampilla realizada en el sector Las Ruinas.
Y es que el cambio ha sido considerable. De acuerdo con el Visor de Estado Actual de Embalses de la Región de Coquimbo, desarrollado por el Laboratorio PROMMRA de la Universidad de La Serena, este 21 de septiembre La Paloma alcanzaba los 410.920.000 metros cúbicos, equivalentes al 54,8% de su capacidad.
La cifra contrasta con la situación previa a las lluvias. Al 27 de junio el embalse mantenía solo 35.732.000 metros cúbicos, cerca del 5% de su capacidad. Tras los sistemas frontales, el volumen aumentó a 202.334.000 metros cúbicos en julio y luego a 334.456.000 en agosto.
En menos de tres meses, por tanto, La Paloma incrementó su almacenamiento en cerca de 375 millones de metros cúbicos, transformando también el paisaje de una zona que durante los últimos años estuvo fuertemente marcada por la sequía.
Visitantes retornan al embalse
Desde el municipio de Monte Patria aseguran que el cambio comenzó a percibirse apenas terminaron las precipitaciones, cuando las primeras personas se acercaron hasta las orillas del tranque para observar el aumento del agua.
“El aumento de visitantes ha sido notorio desde que terminó el sistema frontal”, señalaron desde el área de Turismo, agregando que uno de los puntos donde principalmente se ha observado este movimiento es Isla Condorito.
Con el paso de las semanas, explicaron, la presencia de visitantes continuó creciendo. La imagen se repitió durante Fiestas Patrias en Las Ruinas, donde numerosas familias volvieron a reunirse junto al embalse.
Desde el municipio destacan que la recuperación permite reactivar un espacio que durante la sequía perdió gran parte de su movimiento. “Hoy han vuelto a verse los botes con sus pescadores y también vecinas y vecinos que se acercan a ofrecer productos típicos a los visitantes”, indicaron, señalando que esto abre nuevamente oportunidades económicas y turísticas para el sector.
Un paisaje que cambió
Ana Herrera, presidenta de la Unión Comunal de Juntas de Vecinos de Monte Patria, también reconoció una diferencia importante respecto de los años anteriores.
“La naturaleza nos dio una gran sorpresa este año y de hecho es la alegría de la gente al visitar el campo, ver todo verde y ver el embalse”, comentó.
La dirigente recuerda que durante los momentos más complejos de la sequía la actividad recreativa disminuyó considerablemente. “Los botes estaban casi todos afuera echándose a perder y la gente no venía mucho a este sector”, afirmó.
Ahora, asegura, el panorama comienza a revertirse con familias completas, adultos mayores y visitantes recorriendo distintos puntos cercanos al agua.
“La gente lo ha tomado con mucha alegría, el salir, compartir con la familia, porque uno ve familias completas, adultos mayores que salen a disfrutar los paisajes. Gente muy entusiasmada, las familias completas reunidas en base a eso”, sostuvo Herrera.
De cara a los próximos meses, el municipio espera que este interés permita que parte de quienes actualmente visitan el embalse también permanezcan en Monte Patria y conozcan otros atractivos de la comuna.
El aumento de visitantes, sin embargo, también implica nuevos desafíos. Tanto desde Turismo como desde la Unión Comunal hicieron un llamado a proteger el entorno, especialmente evitando dejar basura y residuos en los lugares de recreación.
Con la primavera recién comenzando y La Paloma sobre la mitad de su capacidad, el regreso del agua comienza así a recuperar no solo una reserva fundamental para el Limarí, sino también espacios que durante años dejaron de ser habituales para el encuentro y la recreación familiar.