INTERNADO EN HOSPITAL DE COQUIMBO

Menor que recibió químicos en los ojos se recupera y podría recibir el alta

Los especialistas médicos habrían descartado daños de gravedad en su visión, por lo que podrá pronto retornar a su seno familiar.
En el hospital San Pablo de Coquimbo continuaba internado el menor que sufrió un accidente con químicos en su domicilio.
En el hospital San Pablo de Coquimbo continuaba internado el menor que sufrió un accidente con químicos en su domicilio.
domingo 08 de noviembre de 2026

Una gran noticia entregó en las últimas horas la familia del menor que sufrió un grave accidente doméstico al entrar en contacto con productos químicos en su rostro y ojos. El niño, que permanece internado bajo observación médica en el Hospital San Pablo de Coquimbo, se recupera satisfactoriamente y este lunes podría ser dado de alta, tras descartarse daños de gravedad en su visión.

De acuerdo con el reporte entregado por su padre, los exámenes médicos confirmaron que las lesiones no comprometieron la retina ni las zonas más sensibles de los ojos, catalogando las quemaduras afortunadamente como de carácter leve.

El incidente se desencadenó al exterior de su vivienda cuando una de sus hijas manipuló un recipiente con cemento blanco -material que el padre utiliza en sus labores de jardinería- guardado en su vehículo de trabajo. En medio de un juego infantil, el químico salpicó de manera directa el rostro y la vista del pequeño.

Pese al favorable desenlace clínico actual, el caso salió a la luz pública debido a la grave denuncia interpuesta por los padres contra la atención inicial recibida en el CESFAM de El Sauce, en la comuna de Coquimbo. Dada la extrema cercanía del domicilio, la familia trasladó de urgencia al menor apenas ocurrió el accidente para conseguir los primeros auxilios de rigor en este tipo de emergencias oftalmológicas.

Sin embargo, según el crudo relato del padre, al ingresar a la zona de urgencias una enfermera a cargo se negó de forma rotunda a otorgarles atención prioritaria. La funcionaria los habría obligado a realizar la espera y la fila de admisión como a cualquier otro paciente ambulatorio, haciendo caso omiso a la gravedad evidente de la situación, el riesgo inminente para la salud del niño y el malestar visible que este presentaba.

A pesar de este difícil y tenso episodio inicial que pudo haber costado mayores complicaciones a su salud, la rápida evolución en el recinto hospitalario trae tranquilidad al núcleo familiar, a la espera de que los especialistas confirmen su salida definitiva este inicio de semana.