Tras gran cantidad de nieve acumulada
Deshielos permiten asegurar riego, pero preocupa daño que se podría provocar en canales
Por Daniela Guajardo.
La gran cantidad de nieve acumulada en la cordillera ha hecho que el inicio de los deshielos se presente con fuerza en la Región de Coquimbo, provocando un aumento sostenido de los caudales en las tres provincias. Este nuevo escenario, impensado a inicios de año, genera, por una parte, tranquilidad, pues se estima que la totalidad de los embalses de la zona podrían llegar a su capacidad máxima, pero abre otro punto de preocupación, por los daños que la fuerza del agua y el arrastre de material podrían producir en la infraestructura de riego.
“Los deshielos representan un aporte muy importante para nuestra Región de Coquimbo, porque permiten aumentar los caudales y generar mejores condiciones para la recuperación y acumulación de agua en nuestros embalses, que cumplen un rol fundamental para la seguridad hídrica y el desarrollo de la actividad agrícola”, sostiene el seremi de Agricultura, Vicente Cortés.
No obstante, la autoridad advierte que, al mismo tiempo, estos mayores caudales requieren especial precaución, particularmente en canales y sectores cercanos a cursos de agua. “Por eso, el llamado es a las organizaciones de regantes y agricultores a mantenerse atentos, revisar preventivamente su infraestructura y adoptar todas las medidas de resguardo necesarias. Como Ministerio de Agricultura seguiremos monitoreando la situación y coordinándonos con los distintos organismos y usuarios del agua de nuestra región”, precisa.
Incremento de caudales
De acuerdo a información publicada por la Junta de Vigilancia del Río Elqui, al 21 de septiembre La Laguna registra 7,82 metros de nieve acumulada. A la misma fecha de 2024 anotaba 2,58 metros y en 2025, 0,77 metros. No obstante, desde la entidad advierten que “no significa que exista una capa de 7,82 metros sobre toda la cordillera ni permite calcular directamente cuánta agua llegará a los embalses”. En este sentido, agrega que “la JVRE y CEAZA realizan mediciones mediante calicatas y otros controles que permiten conocer con mayor precisión la reserva nival disponible”.
Los registros también muestran que entre el 1 y el 21 de septiembre de 2026, el caudal entrante estimado a La Laguna promedió 1,21 metros cúbicos por segundo, frente a 0,88 en igual período de 2024 y 0,61 en 2025.
Una proyección del PROMMRA sitúa los mayores aportes entre noviembre de 2026 y enero de 2027. Pero indican que “su concreción dependerá de los caudales efectivos y de la operación del sistema”.
Alex Cortés Flores, Ingeniero Repartidor de la entidad, llamó a la comunidad a extremar las medidas de precaución, especialmente en sectores cercanos al cauce. “El comportamiento del río registrará variaciones críticas respecto de su dinámica habitual, proyectándose un incremento sustancial del caudal, con arrastre de sedimentos, material leñoso y rocas a gran velocidad”.
Asimismo, agrega que “el comportamiento del río registrará variaciones críticas respecto de su dinámica habitual, proyectándose un incremento sustancial en el caudal que conllevará el arrastre de sedimentos, material leñoso y rocas a gran velocidad, lo cual representa un riesgo significativo para la seguridad”.
Similares advertencias realizan desde la Junta de Vigilancia del Río Choapa y sus Afluentes, quienes plantean que están desarrollando un monitoreo constante de las condiciones de la cuenca. De acuerdo con los registros de la estación DGA Cuncumén, el río presenta a la fecha caudales que alcanzan los 12.061 litros por segundo. “Considerando el aumento en el flujo de las aguas, se hace un llamado especial a la comunidad a adoptar medidas de precaución, con el propósito de prevenir accidentes y resguardar la infraestructura de riego”, puntualizan.
Ante esto, solicitan a las directivas de las comunidades de aguas y organizaciones de usuarios “revisar y resguardar sus bocatomas, compuertas y demás infraestructura de captación y conducción, ante el incremento de los volúmenes de agua en tránsito”.
En tanto en Limarí, uno de los aumentos más evidentes se registra en la estación Cogotí, en Combarbalá. El caudal pasó de 6,2 metros cúbicos por segundo a fines de agosto a cerca de 7 m³/s a mediados de septiembre y actualmente bordea los 9 m³/s. En la estación Grandes Las Ramadas, en tanto, el registro aumentó desde 4 m³/s a fines de agosto hasta 5,8 m³/s a mediados de septiembre, llegando actualmente a 11 m³/s.
En entrevista con El Día, el académico de la Universidad de La Serena y director del laboratorio PROMMRA, Pablo Álvarez, advirtió que aún queda una importante reserva de nieve y que los mayores caudales se esperan para noviembre y diciembre. Además, señaló que eventuales olas de calor podrían generar aumentos bruscos durante algunos días.
Aumento de los embalses
La buena noticia proviene de las reservas de agua. De acuerdo al informe Hidrometeorológico de la Dirección General de Aguas (DGA) del MOP, al 21 de septiembre los embalses de Recoleta, Cogotí, Culimo, El Bato y Corrales ya están con vertimiento.
La Paloma, en tanto, llega a un 55%, con 410,9 millones de metros cúbicos de los 750 millones de metros cúbicos que tiene de capacidad. Puclaro, por su parte, llega a 39% con 82, 3 millones de metros cúbicos y La Laguna avanza a un 30%, con 11,3 millones de metros cúbicos.
En ese escenario, se estima que podrían darse incluso las condiciones para que todas las infraestructuras de la zona lleguen a su máxima capacidad, lo que da un respiro después de décadas a la región en materia hídrica.