Transformación educativa entre generaciones
Mayor escolaridad de los padres impulsa fuerte descenso de la segregación escolar
Entre los años 2008 y 2025, la segregación escolar socioeconómica en la Región de Coquimbo registró un descenso sin precedentes, alcanzando un 38% y superando el promedio de disminución observado en el resto del país, que alcanzó un 31%.
Cabe destacar que el concepto de segregación escolar dice relación a la concentración de alumnos en ciertos colegios según su realidad social o económica, separando a los grupos vulnerables de los sectores más favorecidos.
Según la investigación realizada por la Facultad de Educación de la Universidad del Desarrollo (UDD), titulada "¿Cómo bajó la segregación escolar en Chile? Tendencias sociodemográficas e intergeneracionales en el sistema escolar", la Región de Coquimbo pasó de un índice de información mutua de 0,238 en 4° básico durante 2008 a 0,146 en 2025.
Este avance posiciona a la zona en la mitad menos segregada de Chile y refleja una profunda reconfiguración en la composición de las comunidades escolares locales.
El análisis territorial elaborado por los investigadores Mauricio Bravo Rojas e Isaac Fierro Silva demuestra que la disminución de la segregación escolar no respondió principalmente a los mecanismos de selección o admisión escolar implementados en la última década, sino a transformaciones demográficas e intergeneracionales de largo plazo.
Entre ellas destacan la acelerada escolarización de los padres y apoderados, una mayor mezcla socioeconómica en las escuelas de una misma comuna y la integración de familias migrantes con altos niveles de formación.
El salto educacional de los padres
El factor determinante en la reducción de la segregación en la Región de Coquimbo responde al aumento significativo en los años de estudio de los progenitores.
De acuerdo con la ficha regional del estudio, los padres que no lograron completar la enseñanza media representaban un 32% del total regional en 2008, es decir, uno de cada tres apoderados. Para el año 2025, esa proporción se redujo drásticamente al 10%, equivalente a solo uno de cada diez padres.
En forma paralela, la presencia de apoderados con educación universitaria se duplicó en la región, pasando del 15% en 2008 al 31% en 2025. Este cambio socioeducativo tuvo un impacto directo en los establecimientos que históricamente concentraban a las familias de menores recursos.
En aquellas escuelas donde en 2008 más del 62% de los padres no tenía la enseñanza media completa, dicha cifra cayó al 17% en 2025, mientras que la proporción de apoderados universitarios en esas mismas aulas ascendió del 3% al 16%.
Comunas rurales lideran crecimiento educacional
Uno de los hallazgos más relevantes para la zona es que el aumento en los años de escolaridad de los padres no se concentró en la conurbación provincial, sino que tuvo su mayor dinamismo en las comunas rurales e interiores.
Mientras que en La Serena el promedio de escolaridad de los padres aumentó en 1,6 años entre 2008 y 2025, en comunas como Canela, Vicuña y Monte Patria los progenitores incrementaron su nivel de estudios entre 2,6 y 3,7 años en el mismo periodo.
El caso de Canela ilustra de manera contundente esta transformación intergeneracional con una disminución de rezago escolar: La proporción de padres sin enseñanza media completa en Canela cayó del 67% en 2008 a un 17% en 2025. En tanto, los padres con formación universitaria en la comuna aumentaron del 4% al 19% en el mismo periodo.
Esta movilidad educacional en los territorios de la provincia de Choapa y Elqui contribuyó decisivamente a acortar las brechas que históricamente separaban al mundo rural del urbano.
Junto al alza educacional de las familias, el segundo motor de la caída de la segregación en Coquimbo fue la mayor mezcla socioeconómica entre los establecimientos de una misma comuna, factor que restó 0,037 puntos al índice regional. Esta integración se reflejó especialmente en el acercamiento entre las escuelas rurales y urbanas: en los establecimientos rurales de la región, los apoderados con educación universitaria pasaron de representar un 3% en 2008 a un 15% en 2025.
La positiva influencia de la migración
En este proceso, la presencia de familias extranjeras desempeñó un papel moderador crucial. El estudio detalla que las familias migrantes en la región presentan niveles educacionales más elevados que el promedio nacional, pues el 41% de los apoderados extranjeros posee formación universitaria, frente al 30% de los apoderados chilenos.
Al matricular a sus hijos con mayor frecuencia en escuelas públicas y de menor demanda relativa, aportaron significativamente a la diversidad interna. La Ficha Regional indica que sin el aporte de las familias extranjeras, la reducción explicada por este factor dentro de las comunas habría sido de solo 0,016 puntos en lugar de los 0,037 alcanzados.
Asimismo, la brecha entre las dos principales comunas de la región —La Serena y Coquimbo, que juntas concentran a casi seis de cada diez estudiantes regionales— experimentó una clara convergencia. En 2008, La Serena duplicaba la proporción de padres universitarios respecto a Coquimbo (27% frente a un 13%). Para 2025, esa brecha territorial se estrechó notablemente, alcanzando un 43% en La Serena y un 32% en Coquimbo, lo que restó otros 0,018 puntos a la segregación regional.
Por su parte, el traslado de matrícula hacia colegios particulares pagados, que en Coquimbo aumentaron su participación del 3% al 9% de la matrícula total, sumó apenas 0,006 puntos de segregación, un efecto marginal que fue neutralizado por la redistribución socioeconómica al interior del resto de los establecimientos.
En ese contexto, Mauricio Bravo, vicedecano de la Facultad de Educación UDD, indica que a nivel nacional entre 2015 y 2025, mientras la matrícula total del sistema permaneció prácticamente estable, la matrícula particular pagada creció 25%.
“Parte de este movimiento estuvo asociada al traslado de familias y establecimientos desde el sector subvencionado hacia el particular pagado, en parte producto de las nuevas exigencias de la Ley de Inclusión. La reasignación de matrícula explica un aumento equivalente a 24% de la caída observada en 4° básico y 14% en 2° medio”, señaló Bravo.