La historia de "Soya" recuerda la importancia de la tenencia responsable

En primera instancia, este can fue derivado para ser operado en dependencias de una casa de estudios superiores, pero fue encontrado en la zona del jardines del Parque Coll, debiendo ser amputado
miércoles 14 de junio de 2017

La historia de “Soya” debe invitar a la reflexión cuando se trata del cuidado y de la responsabilidad frente a los animales de compañía, sobre todo luego de que se anunciara el aumento de cerca de 3 mil esterilizaciones en la canil municipal serenense y la puesta en marcha del primer Centro de Tenencia Responsable que estará muy pronto en funcionamiento.

“Soya” es un perro que tenía una seria fractura y algunas complejidades en la zona de los músculos y tejidos de su extremidad delantera derecha, y que por este motivo fue llevado hasta el canil municipal situado en dependencias del Parque Coll por un desconocido.

Ahí fue recibido por el veterinario Julián Reyes, que forma parte del Centro de Rescate Canino de la Municipalidad de La Serena. “Llegó una persona justo en un horario en el que no atendemos consulta y hay aspectos en los que estamos limitados desde el punto de vista técnico.  Nos trajo a “Soya”, que tenía una fractura muy evidente, y al darnos cuenta de esto le ofrecimos inmediatamente derivarlo a la Universidad Pedro de Valdivia y la persona que lo trajo estuvo de acuerdo. Luego se fue y no supimos más”, recalcó el profesional.

Pero la situación se hizo mucho más sorpresiva cuando a las 08:30 horas de este miércoles aproximadamente, llegó una persona del parque a avisar al canil que había un perro botado en las afueras, y en ese momento se dieron cuenta que se trataba precisamente de “Soya”.

“Lo más complicado – afirma Julián Reyes- es que asumo que este perrito además tenía alguna dificultad  de tipo neurológica en su patita. De hecho se la estaba comiendo y su hueso estaba expuesto y los tejidos blandos estaban severamente dañados.  Lamentablemente es poco lo que nosotros podíamos hacer. Lo trajimos de regreso para acá, su estado general era bueno, pero obviamente con este miembro que estaba en muy malas condiciones debimos realizarle una amputación. Ahora está en recuperación”, recalcó el médico veterinario.

“Soya” es un perro joven, de un año aproximadamente, que por supuesto fue castrado al llegar hasta el canil. Él se quedará temporalmente en este lugar, con la ilusión de que alguna familia se ponga una mano en el corazón y le dé la oportunidad de tener un hogar, aunque es relevante considerar que se trata de un perro que requiere cuidados muy importantes, ya que puede contraer alguna enfermedad infecciosa si es que no se tiene extremo cuidado.

Cabe destacar que en el canil municipal se trabaja principalmente con horas y todo aquello vinculado a las esterilizaciones y a atención primaria, igual que una posta, lo que por cierto limita otro tipo de atenciones que sean más específicas, lo que se espera pueda verse contrarrestado con la creación del primer Centro de Tenencia Responsable de animales de compañía, que estará localizado precisamente en el Parque Gabriel Coll de La Serena.

Se intuye que la misma persona que trajo a “Soya” hasta el canil municipal tampoco se tomó el tiempo para llevarlo hasta la Universidad Pedro de Valdivia y sólo lo dejó ahí, al intemperie. “La verdad es que se trata de un perro muy tranquilo, que tiende a deambular pese a las dificultades para moverse. Pero cuando lo encontramos fue realmente lamentable, daba la impresión de que estaba muerto incluso a ratos”.

EL LLAMADO A LA RESPONSABILIDAD. Después de los lamentables hechos sucedidos con “Soya”, resulta imprescindible que haya un llamado a la conciencia y a la responsabilidad. “Es un llamado reiterativo pero que no deja de ser menos importante. Sobre todo en cuanto a esterilizaciones. Nosotros presentamos este servicio (el canil) y damos las horas correspondientes. Pero lo fundamental es que las personas se hagan responsables de sus mascotas”, señaló Julián Reyes.

A juicio del profesional, las personas creen que tener un animal es un derecho, y no es así , pues se trata de una responsabilidad, al igual que ser padres. “Nos ha ocurrido que hay personas que se han dado el trabajo de adoptar una mascota y después hemos encontrado algunas en la calle, lo que nos parece realmente muy mal. Es vital que se refuerce el sentido de responsabilidad que debe existir al respecto”, afirmó.

Mientras tanto, hay que destacar que “Soya” pese a todas sus dificultades camina lo mejor que puede, muestra mucha energía y come con ganas. Se ve un poco bajoneado, pero recibe sin problemas el cariño de las personas.  He de esperar que tenga la oportunidad de encontrar una casa que quiera regalarle todo el cariño que necesita. 3801i