Los hechos ocurrieron en La Pampilla en el 2017

Mamá de víctima de violación en Coquimbo: "Cuando supe se me acabó un poco la vida"

En entrevista con El Día, la mujer narra lo difícil que ha sido para su familia enfrentar un caso de abuso y llaman a víctimas y padres a denunciar. “Van a encontrar contención en esta familia”, dice, mientras lamenta que la joven se ha visto afectada por el juicio social.
viernes 18 de marzo de 2022

Han pasado cerca de dos semanas desde que salió a la luz el caso de una joven coquimbana que habría sido víctima de una violación por parte de un grupo de hombres en la fiesta de La Pampilla de Coquimbo en 2017. El hecho se conoció a través de redes sociales y pronto se sumaron más afectadas, que dan cuenta de un modo de actuar concertado por parte de al menos seis sujetos para cometer los abusos.

Marcela, madre de la joven de entonces 16 años, decide tomar voz por su hija en conversación con El Día, para instar a familias en su situación a denunciar. Evidentemente afectada, lamenta el juicio social por parte de quienes ponen en duda su relato y comenta el doloroso drama que han vivido en estos días.

-¿Cómo han enfrentado este proceso?

“Ha sido muy difícil, muy triste. Han sido un montón de emociones, frustración, pena, mucha impotencia. Yo no sé si tú tienes hijos, pero yo de verdad siento que cuando supe, como que se me acabó un poco la vida. Nunca pensé que mi hija había pasado por algo tan terrible y sabes qué, es un dolor que cuando tú lo vives recién te das cuenta y lo dimensionas”.

-¿Cómo se enteró de lo que había pasado?

“Por redes sociales. Yo me enteré sin saber que era mi hija y que la mamá de esa historia era yo. Me enteré por redes sociales y al otro día hubo una situación puntual donde yo le pregunté a mi hija y ella me dijo que sí”.

-¿Le dijeron que se trataba de ella?

“Fue algo así. Es parte de la investigación, entonces no puedo dar muchos antecedentes, pero a mí me informaron que era ella”.

-¿Hubo algo que la hiciera sospechar que su hija había pasado por esto?

“Mi hija sí tuvo cambios en su comportamiento, ella sí había tenido varias crisis y todo, pero yo nunca en la vida lo relacioné a un abuso. Yo pensé que eran otros temas, la adolescencia, la edad, un hermanito que ella tuvo... Ella fue hija única hasta los 16 años, entonces yo siempre lo relacioné a un poco de celos de su parte hacia su hermano. Yo veía señales, sabía que había un cambio, lo notaba, pero nunca pensé que era por un abuso”.

-Luego de enterarse, tiene que enfrentarse al proceso en la justicia, ¿cómo decidió hacerlo?

“Es tan difícil tomar la decisión de contar algo así, es tan difícil tomar la decisión de presentar una denuncia, porque sabes qué, aunque uno no lo crea, está tan normalizado el abuso hacia la mujer... Si tú me preguntas, a mí me han dicho que es más normal de lo que uno cree y estas cosas pasan muy a menudo, entonces es difícil”.

-¿Se han enfrentado a cuestionamientos?

“Obviamente, mi hija es una víctima y al final está siendo puesto en tela de juicio su relato. Hay una cantidad gigante de abanderados que defienden a estas personas y salen a defender su inocencia y siguen destruyendo a una víctima. La cultura de la violencia y el abuso a la mujer está muy normalizada”.

-¿Qué apoyos ha tenido?

“Personalmente, agradezco a la Municipalidad de Coquimbo que ha prestado toda la ayuda necesaria en el área jurídica y médica. Ellos son en este momento los que han brindado la mayor ayuda”.

-¿Cómo cree que ha avanzado el caso en las instituciones?

“Yo creo han actuado con celeridad, con prontitud. No puedo mencionar muchas cosas, pero siento que sí hay un extremo apuro en este caso. Las instituciones en este tipo de denuncias tienen que tomarse el tiempo y hacer las investigaciones correspondientes, pero sí siento que hay como una celeridad en el proceso”.

-¿Confía en que se pueda obtener justicia?

“Espero que llegue la justicia, que llegue la reparación. Espero que mi hija retome su vida, espero que nosotros como familia nos podamos levantar de esto tan triste y doloroso que hemos tenido que vivir. Espero tener toda la fuerza para brindarle toda la contención a mi hija, porque ella está siendo juzgada ahora, su relato se pone en duda... Se desprestigia su relato, esa es la palabra.

Lo que yo siento es que estos tipos no solo dañaron a una niña de 16 años, ellos dañaron a una familia completa, entonces dime cómo no voy a pedir justicia. Yo siento que esto me lo hicieron a mí, siento que perdí a mi hija. Ella cambió, no ha sido la misma, entonces sí hay un daño. Ella me va a tener siempre apoyándola, pero es difícil”.

-¿Ha tenido contactos con las familias de las otras víctimas?

“No, la verdad es que es bien doloroso y si yo me he expuesto a hablar y contar lo que está pasando es solamente porque quiero ser la voz de mi hija, porque ella en este momento no lo va a hacer.

Pero de verdad que las otras chicas que han sido afectadas en algún momento por estos tipos y no tienen todavía la fuerza para denunciar, yo les pido por favor que vayan, que denuncien. Si necesitan contención la van a tener de parte de esta familia”.

-¿Y cuál es el mensaje a los padres?

“El mensaje a los padres es que a veces hay mensajes tan sensibles, señales que a veces uno no las toma, no las percibe. Es verdad cuando dicen que los niños que sufren abusos cambian su comportamiento, yo ahora doy fe de eso.

Uno como padre a veces está tan absorto en sus cosas, en sus preocupaciones. Imagínate que yo estaba puérpera, con una guagua de tres días y no me di cuenta de las señales, entonces uno tiene que ser más perceptivo, a veces los niños por temor, vergüenza, pena, culpa no cuentan... Esa es la culpa que yo siento ahora, yo sabía que pasaba algo, pero nunca pensé que era una abuso y nunca un abuso de estas dimensiones”.