Jaime Camposano, socio y enólogo de Pisquera Tulahuén
“Es muy bueno que la gente se identifique con sus productos”
El pasado martes se conoció la noticia de que la empresa Pisquera Tulahuén, emplazada en la localidad de la comuna de Monte Patria, sumaba un nuevo reconocimiento a su ya abultado palmarés internacional. Consiguió una Doble Medalla de Oro con su producto Waqar en la San Francisco World Spirits Competition 2026 (SFWSC 2026) y no solo eso, sino que lo hizo totalizando 97 puntos (de un total de 100), lo que hace aún más meritorio este premio.
Se trata del certamen de destilados más importante del mundo, donde participaron cientos de marcas y los productos a evaluar han superado los 5.000 inscritos. Pero no es la primera vez que esta empresa consigue este reconocimiento, pues ya había sido destacada como Mejor Pisco y Doble Medalla de Oro en 2012; luego Mejor Destilado Blanco sin Añejar, Mejor Pisco y Doble Medalla de Oro en 2014 y, finalmente, Medalla de Oro en 2017.
Jaime Camposano, socio y enólogo de la firma, expresa su satisfacción por este logro. “Además de ser doble medalla de oro, hicimos 97 puntos y eso es súper relevante y hace que tengamos muy, muy buenas posibilidades en noviembre, que se hacen los Best of Class, es decir, se elegirá el mejor pisco y se hace el Best in Show, que busca al mejor del concurso, al mejor destilado del mundo”, detalla, afirmando que entran a competir con otros destilados de categoría mundial como los tequilas o los vodkas.
Pese a ello, señala que se toman con mesura este tipo de certámenes. “Nosotros igual tenemos una postura que no vamos a todo ni nos llenamos todo el año de concursos. Yo diría que prácticamente estamos yendo cada cierto tiempo a San Francisco, porque no somos deportistas de alto rendimiento para estar trabajando para la medalla”, dice y ríe “pero de vez en cuando vamos y obtener buenos resultados siempre es bueno. Nos pone muy contentos, nos pone felices, es un reconocimiento al trabajo, a la calidad, al equipo y nos encanta que la gente lo sepa”, complementa.
“Somos el único doble oro chileno y aunque no conocemos los puntajes de todos, porque no son públicos, sin tener que compararnos, 97 puntos es bastante”, indica.
Reconoce, eso sí, que les ha sido útil para lograr el posicionamiento internacional que hoy ostentan, con presencia actualmente en más de 40 países. “Las medallas son importantes, pero más importante es que estamos llevando un producto artesanal al mundo, porque yo diría que es el pisco artesanal chileno más exportado, sin duda, con presencia en más de 40 países, con presencia en los bares más importantes del mundo”.
Cuenta que desde que crearon Waqar siempre han apuntado al mercado internacional. “Apoyados en la calidad de del producto, hicimos un diseño de clase mundial, con una botella de clase mundial y hemos trabajado 15 años por la internacionalización del producto y como la calidad lo avala ha ido logrando meterse como un representante de la categoría pisco de alto nivel. Entonces, eso hace que los bares más importantes, los bares más vanguardistas, aquellos que tienen que tener a disposición de su público productos Premium, nos han escogido”, explica.
A la fecha, señala que tienen presencia en mercados tan importantes como Francia, Japón, China y Australia, “y ahora entramos a Turquía, somos el primer pisco ahí, también estamos en Londres, que es buenísima plaza también”.
Respecto de los desafíos que se vienen ahora para la firma, señala que se encuentran en pleno proceso de destilación. “Estamos con la cosecha 2026, una cosecha que se viene súper buena, seguimos empujando los mercados internacionales, seguimos creciendo en Chile y haciendo que la gente que nos conozca”, dijo.
Otro aspecto relevante que destaca es que desde hace dos años han incursionado en el turismo, abriendo las puertas de su planta para la visita del público y sostiene que están trabajando en mejorar cada vez más la experiencia que tiene el turista. “Siempre estamos recibiendo gente, si nos quieren visitar, si quieren conocer la verdadera historia del pisco. Las pisqueras del valle del Limarí son un buen destino, ahora en vacaciones, así que aprovecho de pasar el dato y además en esta época estamos destilando. Nosotros lo hacemos de lunes a viernes, así que el que se pueda arrancar un día de la semana y ver el proceso de destilación seguramente no se lo va a olvidar más”, afirmó.
Lo positivo, indica, es que están saliendo a todo el mundo desde Tulahuén, que es una localidad que está al final del valle del Limarí, “y eso llama la atención y da un motivo para hacer todo el circuito, para recorrer todo el valle coronando este paseo con las visitas a las pisqueras y en especial la Waqar. Aportamos nuestro grano de arena en el tema turístico, porque en el valle hay muchas cosas también. En Tulahuén está el lapislázuli, están los quesos de cabra, tenemos quesos de cabra premiados. Hoy día en el Limarí tenemos un hotelería espectacular, entonces, todo se va complementando”.
Asimismo, cuenta que están desarrollando iniciativas de sustentabilidad y partiendo con una red asociativa de CORFO “con varias empresas turísticas o que producen productos como aceite de oliva, pisco, vino, que también mantienen sus puertas abiertas y están desarrollando el turismo como un área de negocio. Así que eso también va a darnos noticia durante el año, porque ya pasamos la etapa de diagnóstico y este año ya empezamos con las primeras actividades propias de atraer y difundir el turismo del Limarí”.
También adelanta que se encuentran en pleno desarrollo de nuevos productos “que no puedo adelantar mucho, pero van a hacer noticia durante el año y siempre trabajando para consolidarnos cada vez más afuera”.
En cuanto a este sentido de pertenencia que ha generado el producto, dado que una vez conocido el premio muchos habitantes de la zona lo destacaron e hicieron ver el orgullo de que se produzca en el territorio, Jaime Camposano manifiesta que “la verdad es que de alguna manera es bueno que despierte esas pasiones, que la gente se identifique con sus productos y además que es una actividad que va en el alma de todos. Si estos valles han vivido la historia pisquera en carne propia por muchos años, por muchas décadas, es algo que está muy incrustado en las tradiciones en un momento en que las tradiciones como que se van perdiendo, se vuelven más difusas. Entonces que existen cosas que tienen tanto arraigo, tanta historia y que todavía persisten me parece espectacular”, precisa.