Testimonios en redes sociales aumentan

Crece la preocupación entre deudores del CAE por embargos

Desde personas comunes y corrientes hasta reconocidos “influencers” han enfrentado el embargo de sus dineros en cuenta corrientes y de ahorro para pagar su deuda estudiantil. Se trata de decenas de personas que denuncian convenios difíciles de cumplir y deudas que continúan creciendo pese a años de pagos.
Los testimonios de personas que han sido embargadas han impulsado nuevamente el debate sobre el futuro del Crédito con Aval del Estado y los mecanismos de cobro utilizados por el Estado. (Foto: Referencial)
Los testimonios de personas que han sido embargadas han impulsado nuevamente el debate sobre el futuro del Crédito con Aval del Estado y los mecanismos de cobro utilizados por el Estado. (Foto: Referencial)
sábado 13 de junio de 2026

Quizás este debe ser su video más viralizado. "Me dejaron en cero”, señalaba ante las cámaras el influencer Benjamín "Pollo" Castillo relatando cómo la Tesorería General de la República embargó los fondos de sus cuentas por una deuda del Crédito con Aval del Estado (CAE) imágenes que rápidamente se esparcieron en redes sociales. Sin embargo, su testimonio es un reflejo de lo que viven miles de personas que aseguran seguir atrapadas por una deuda estudiantil que parece no terminar nunca.

El creador de contenido aseguró que, pese a haber pagado cerca de $4 millones por el CAE, igualmente sufrió el embargo de sus ahorros. "El verdadero foco no soy yo. Es cómo lo hacen, qué pasa con la salud mental, con esa persona que tiene familia, hijos y le sacan la plata que tiene para el mes. Es un abuso, un abuso", señaló.

Castillo también reveló que un amigo suyo, quien mantenía un convenio de pago vigente, enfrentó igualmente descuentos asociados a la deuda.

"El CAE fue nuestro sueño de ser profesionales"

Otro testimonio en televisión y redes sociales es el de Macarena Peña, profesional del área de la salud, quien asegura haber mantenido al día sus convenios con la Tesorería durante los últimos tres años.

Cuando estuvo cesante, el cobro mínimo era de apenas $7 mil mensuales. Sin embargo, voluntariamente aumentó el pago a $50 mil. Más tarde, al encontrar trabajo, elevó la cuota a $250 mil mensuales, monto que pagó hasta mayo de este año. Pero al renovar su convenio en junio, se asombró que debía pagar un pie inmediato de $1.500.000, equivalente a la totalidad de su sueldo.

Mientras intentaba reunir el dinero, el 3 de junio recibió una demanda de embargo. "Me siento tratada exactamente igual que quienes no han pagado por años", afirma.

Para evitar mayores consecuencias recurrió a su tarjeta de crédito, asumiendo cuotas cercanas a los $230 mil mensuales. Su historia también refleja el crecimiento de las deudas con el paso del tiempo. Según relata, solicitó entre $13 y $14 millones para estudiar, pero hoy la deuda asciende a cerca de $26 millones.

"El CAE no lo firmamos como la compra de un bien; lo firmamos porque era nuestro sueño de ser profesionales y fue un negocio para los bancos camuflado en beneficio social", sostuvo la profesional en medio de la entrevista con medios nacionales.

Macarena hace además un llamado a las autoridades."Le pido a la clase política normar desde la humildad. Hoy la clase media no puede comprar un departamento, arrendar ni tener hijos cuando el sueldo de un profesional parte en un millón de pesos", señala.

"Me desperté y no tenía sueldo"

Los testimonios se multiplican en redes sociales. Un joven relató que despertó un día y descubrió que el dinero depositado como remuneración ya no estaba en su cuenta bancaria.

Según cuenta, acudió a la Tesorería General de la República buscando una solución, pero le informaron que el dinero no sería devuelto y que se imputaría a su deuda. "Esta noticia me devastó, me rompió el corazón. Tengo un hijo de un año y por suerte tengo familia y amigos que me van a ayudar", relató.

Su mensaje terminó con una advertencia que rápidamente se viralizó. "Sus dineros transfiéranlos. Si tienen auto, traspásenlo, porque me dejaron en 'pelotas'".

Pero también hay historias distintas. Lisanka, otra deudora del CAE, cuenta a El Día que inicialmente desistió de regularizar su situación luego de que le exigieran un pago inicial cercano a $1,6 millones.

Sin embargo, tras conocer las noticias sobre embargos y leer comentarios en redes sociales, volvió a revisar su caso. "Me metí nuevamente y la cuota inicial había bajado a $71 mil", relata.

La mujer explica que realizó el pago de inmediato y ahora deberá completar 24 cuotas para cubrir el pie total de su convenio. "Nunca quise dejar de pagar, pero los montos eran tan altos que era imposible. Ahora es más accesible y por eso lo hice", afirma.

Aun así, reconoce que persiste una preocupación compartida por muchos deudores, ya que las repactaciones no necesariamente reducen el monto final de la deuda que más bien va aumentando a pesar de los pagos.

Los testimonios han impulsado nuevamente el debate sobre el futuro del Crédito con Aval del Estado y los mecanismos de cobro utilizados por el Estado.

La Coordinadora Nacional de Deudores CAE ya reúne más de 2.000 firmas en una petición que busca detener los embargos a deudores, argumentando que muchas personas enfrentan una creciente incertidumbre económica mientras sus obligaciones continúan aumentando con los años.

A más de dos décadas de la creación del CAE, hoy el sueño de convertirse en profesional terminó transformándose en una deuda que acompaña durante gran parte de la vida adulta.