Nabila del Mar
“No he recibido noticias sobre una posible participación como animadora en La Pampilla”
Su nombre es uno de los más asociados a la Pampilla de Coquimbo. Durante años fue parte del principal escenario de la tradicional celebración dieciochera convirtiéndose en uno de los rostros más reconocidos de la comuna y de la región.
Nabila del Mar inició su carrera en las comunicaciones a los 22 años y apenas un año después enfrentó uno de los mayores desafíos de su vida profesional: animar la fiesta más grande de Chile. Desde entonces, su trayectoria ha estado ligada a la televisión, los eventos masivos y al contacto permanente con el público, consolidando una carrera que la mantiene vigente en distintos espacios de la comunicación y el espectáculo.
Recientemente volvió a la pantalla nacional como participante del reality “Vecinos al Límite”, experiencia que le permitió mostrar una faceta distinta de su personalidad y abrir una nueva etapa profesional.
En conversación con Diario El Día, la animadora abordó los sacrificios detrás de su trayectoria, su paso por el programa de Canal 13, el fenómeno de las redes sociales y su permanente vínculo con la Pampilla de Coquimbo.
Su nombre está fuertemente asociado a Coquimbo. ¿Qué significa para usted haberse convertido en un rostro reconocido de la comuna y de la región?
“Es muy lindo sentir el cariño de las personas. Me siento muy acompañada y apoyada en cada desafío que enfrento”.
Muchas personas la conocen por el escenario, pero ¿qué sacrificios personales ha tenido el camino que ha recorrido para llegar donde está hoy?
“Mi camino ha sido de mucho trabajo, disciplina y sobre todo perseverancia. Comencé en las comunicaciones a mis 22 años y enfrenté mi primera Pampilla como animadora a los 23 años. Cada año me comprometo conmigo misma a desarrollar mejor mi trabajo y cultivar mi salud física y emocional”.
La televisión le dio una nueva vitrina a través de ‘Vecinos al Límite’. ¿Qué la motivó a aceptar ese desafío?
“Ingresar a un reality es un desafío al límite. Fue una experiencia nueva y una oportunidad de trabajo en un gran canal de televisión”.
¿Temió quedar encasillada como una chica reality?
“Creo que todos somos auténticos y podemos desarrollarnos en diversas áreas del espectáculo. Estoy feliz de experimentar en este programa televisivo”.
¿Volvería a participar en un formato similar?
“Sí. Me gustó mucho el formato de competencias, es lo que más disfruté del encierro. Estuve cuatro meses compitiendo. Es agotador, pero muy satisfactorio. Siempre se aprende algo nuevo”.
¿Por qué cree que el programa no alcanzó el impacto de otros realities?
“He visto la audiencia que tiene Canal 13 y de todas maneras hay un público fiel”.
El paso por un reality también implicó enfrentar una exposición mucho mayor en redes sociales y plataformas digitales, donde las opiniones y críticas suelen multiplicarse. ¿Cómo enfrenta esa exposición y los comentarios que pueden surgir a raíz de su participación televisiva?
“Es bueno saber que lo primero es estar seguro de quién eres. Entender que no somos perfectos y que las personas tienen una impresión según lo que perciben en pantalla. A través de redes sociales o televisión es imposible conocer a alguien en su totalidad”.
¿Qué le parece que la Pampilla sea televisada y llegue a todo Chile?
“Más de 500 mil personas, entre visitantes y familias coquimbanas, han mantenido la esencia de una gran fiesta chilena. Históricamente es la fiesta más grande del país”.
¿Existe la posibilidad de verla nuevamente sobre el escenario de la Pampilla?
“Hasta el momento no he recibido noticias sobre una posible participación como animadora, pero son decisiones tomadas por el alcalde y se respetan”.
¿Ha existido algún acercamiento para integrarse a los programas especiales que Mega realizará durante la fiesta?
“No. Pero estoy muy agradecida de recibir cariñosos saludos de parte de Karen Doggenweiler y José Antonio Neme. Siempre recuerdo los años que estuve compartiendo con ellos cada Pampilla. Participé del programa Mucho Gusto de Mega y también de móviles en directo con un gran amigo y periodista, Andrés Caniulef. Q.E.P.D. Son bonitos recuerdos”, señaló.
¿Qué metas y proyectos le gustaría concretar en los próximos años?
“Soñar es hermoso. Sueño con muchos proyectos, pero todo requiere tiempo y paciencia. Jamás perder el entusiasmo y la fe de que todo es posible”.
¿Sigue vigente su vínculo con el fitness y las competencias deportivas?
“Con el tiempo de encierro en el reality tuve que pausar mi rutina de ejercicios y alimentación. Ahora he vuelto a retomar mi deporte y con calma recuperaré mi acondicionamiento físico deportivo, que es lo principal”.
Con nuevos proyectos en el horizonte y tras una experiencia televisiva que amplió su exposición a nivel nacional, Nabila del Mar asegura que continúa enfocada en perfeccionarse y enfrentar nuevos desafíos. La animadora destaca que la perseverancia, la disciplina y la confianza en sí misma han sido claves en un camino y que espera seguir construyendo con la misma convicción que la llevó a dar sus primeros pasos en los escenarios de la región.