Impacto en la economía regional

Menor producción y precios récord: la nueva paradoja del cobre

Aunque la producción nacional cayó 6,6% durante el primer semestre, el alto valor internacional del metal rojo está impulsando la recaudación fiscal y los ingresos de las compañías. Expertos advierten que el desafío sigue siendo recuperar la capacidad productiva y dinamizar el empleo en las regiones mineras, como Coquimbo.
Expertos advierten que la caída en la producción de cobre no necesariamente equivale a una crisis del sector. (Foto: El Día)
Expertos advierten que la caída en la producción de cobre no necesariamente equivale a una crisis del sector. (Foto: El Día)
miércoles 16 de septiembre de 2026

La minería chilena atraviesa un escenario que, a primera vista, parece contradictorio. Mientras la producción de cobre registra una caída durante este año, los ingresos generados por la actividad alcanzan niveles históricamente altos gracias al fuerte incremento del precio internacional del metal rojo.

De acuerdo con cifras de la Comisión Chilena del Cobre (COCHILCO), durante el primer semestre de 2026 el país produjo 2,48 millones de toneladas de cobre, lo que representa una disminución de 6,6% respecto al mismo período del año anterior. La baja se concentró principalmente en algunas de las mayores operaciones del país, ya que CODELCO, Escondida y Spence explicaron el 91% de la disminución neta registrada en los primeros seis meses del año.

El fenómeno ha reabierto el debate sobre el desempeño de la principal industria exportadora del país y su impacto en el crecimiento económico. Sin embargo, expertos advierten que la caída productiva no necesariamente equivale a una crisis del sector.

"¿Crisis del metal rojo?"

Para Pablo Pinto, economista y rector de la Universidad Santo Tomás La Serena, hablar de una “recesión del cobre”, como ha sostenido el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, resulta técnicamente incorrecto, debido a que el retroceso en la producción responde principalmente a factores estructurales internos y no a una contracción de la demanda internacional.

“Estamos observando el efecto del envejecimiento de los yacimientos, menores leyes del mineral y retrasos en proyectos de expansión, especialmente en grandes operaciones. La producción anual proyectada es similar a la de 2023, lo que evidencia más bien un estancamiento de largo plazo que una crisis coyuntural”, explicó Pinto

El académico sostiene, sin embargo, que la situación cambia completamente cuando se analiza la variable ingresos. Mientras el presupuesto fiscal consideró un precio de referencia cercano a US$4,3 por libra, el cobre ha promediado alrededor de US$5,95 durante el presente ejercicio.

Según Pablo Pinto, este escenario permite una importante expansión de la recaudación fiscal a través de la tributación minera, los aportes de CODELCO y los ingresos provenientes del litio. Como resultado, los ingresos efectivos del gobierno central podrían crecer un 6% real respecto de 2025.

“Chile vive una paradoja. Produce menos cobre, pero recibe más ingresos que nunca por él”, resumió el rector de la Universidad Santo Tómas.

Efecto fiscal y crecimiento

No obstante, el decano de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de la Universidad de los Andes, Álvaro García, señala que para evaluar el efecto tributario del cobre lo importante no son los máximos diarios, sino el promedio anual del precio.

En ese sentido, explica que un valor puntual de US$7 por libra tiene escasa incidencia en la recaudación si no logra modificar significativamente el promedio del año.

No obstante, plantea que si el promedio anual se acercara a ese nivel —escenario que considera poco probable—, el impacto fiscal podría ser significativo.

“Cada centavo adicional en el precio promedio implica aproximadamente US$100 millones más en valor exportado. Considerando que el Estado captura cerca del 40% de ese monto mediante impuestos, royalties y utilidades de CODELCO, el efecto podría llegar a varios miles de millones de dólares”, indicó el decano.

Pese a ello, García enfatiza que esos ingresos tienen carácter cíclico y no necesariamente mejoran el balance estructural de las finanzas públicas.

Impacto regional

Para Orlando Robles, en tanto, economista y director de Investigación, Innovación y Postgrado de la Universidad Central Región de Coquimbo, la denominada “paradoja minera” tiene una expresión concreta en los territorios.

“Chile está explotando menos cobre este año, pero lo está vendiendo al precio más alto de su historia. Las cuentas muestran resultados positivos, pero la producción se ha desacelerado”, señaló Robles.

Para el economista, aunque la minería tiene un peso menor en la economía regional que en zonas como Antofagasta, Robles destaca que comunas como Salamanca, Andacollo, Illapel y Ovalle dependen fuertemente de esta actividad, al igual que miles de familias ligadas a la pequeña minería.

“Cualquier desaceleración se siente primero en toda la economía asociada a las faenas: transporte, alojamiento, alimentación y comercio”, sostuvo el académico de la Universidad Central.

Asimismo, Robles recordó que el cobre continúa siendo una de las principales fuentes de financiamiento del Estado, por lo que los altos precios también se traducen en mayores recursos disponibles para programas e inversiones públicas.