COLUMNA DE OPINIÓN

El problema del desempleo es de educación e IA

Pablo González Soto analiza cómo la calidad de la educación es crucial para combatir el desempleo frente a la IA, un factor que es relegado.
martes 27 de octubre de 2026

El desempleo lleva varios años en niveles elevados y su persistencia resulta especialmente preocupante en medio de una transformación tecnológica que está cambiando el mercado laboral.

La inteligencia artificial promete importantes aumentos de productividad, pero también amenaza con desplazar ocupaciones y reducir la demanda por determinadas habilidades. Al mismo tiempo, las dificultades para recuperar la inversión limitan la creación de nuevos puestos de trabajo, profundizando un problema que Chile todavía no logra resolver.

Educación y el mercado laboral

Con esto, es natural que el desempleo sea una de las principales preocupaciones de los chilenos, solo superada por la inseguridad. Sin embargo, el verdadero problema de Chile, que explica tanto la crisis de seguridad como el desempleo, hace tiempo desapareció de la conversación: la calidad de su educación.

Tecnología y nuevos empleos globales

La economía mundial está siendo impulsada por las nuevas tecnologías, no solo por los aumentos de productividad que generan, sino también por la gigantesca inversión en infraestructura tecnológica que están movilizando.

Empresas como Nvidia, Microsoft, Google y Amazon participan en una transformación que requiere trabajadores altamente calificados y una creciente capacidad de innovación. No es casualidad que estas compañías hayan surgido en países que durante décadas invirtieron en educación y conocimiento.

Apple, por ejemplo, estima que genera 4,8 millones de empleos en China, más del doble que en Estados Unidos, aunque su planilla de 14 mil trabajadores es nueve veces menor. En Corea del Sur alcanza a 325 mil empleos, al tiempo que incontables empresas coreanas participan activamente de la cadena de valor de la IA, con dos alzándose por sobre el billón de dólares de valoración bursátil, 50 veces más que la mayor empresa chilena.

Brecha en la región

Mientras estas economías concentran nuevas oportunidades laborales, gran parte de América Latina permanece al margen de las actividades más dinámicas de esta revolución. Chile difícilmente podrá incorporarse a ellas sin mejorar sustancialmente la formación de su capital humano.

El desempleo tiene causas inmediatas que deben atenderse, pero su dimensión estructural exige mirar más allá del ciclo económico. En momentos en que se discute el presupuesto público, Chile no puede seguir relegando la formación de talento frente a las urgencias del presente. La transformación tecnológica seguirá avanzando, independientemente de nuestra capacidad para aprovecharla. Debemos correr rápido, porque ya estamos muy atrás.

Pablo González Soto EduInclusiva PUCV / FEN UNAB

Fuente: BioBioChile