Pese a anuncios de lluvias

"Todos los días aparece una cabra muerta": crianceros advierten crisis peor que la de 2014

Productores caprinos señalan que se encuentran en una situación crítica. La falta de lluvias ha mermado de forma drástica el forraje y los pozos ya no cuentan con agua para abastecer a sus animales, por lo que las cabras están malpariendo. Confían en que la situación se pueda revertir en julio o agosto con la llegada de las precipitaciones.
Además del agua, las bajas temperaturas también han impactado al ganado. (Foto: archivo)
Además del agua, las bajas temperaturas también han impactado al ganado. (Foto: archivo)
miércoles 08 de julio de 2026

El año 2014 es considerado uno de los años más críticos que ha enfrentado la Región de Coquimbo en materia de escasez hídrica. Ese año, los embalses llegaron a su nivel más bajo, evidenciando esta crisis que redundó en la pérdida de cientos de cabezas de ganado caprino.

De acuerdo a los crianceros, esta temporada no dista mucho de lo que fue esa realidad, pues la falta de precipitaciones ha generado una merma importante en la disponibilidad de forraje y los pozos se están secando, impidiendo que puedan abastecer a los animales.

Según el Boletín Hidrometeorológico publicado semanalmente por la Dirección General de Aguas del MOP, al 6 de julio de 2026 el embalse La Paloma cuenta solo con un 5% de su capacidad, llegando a 36 millones de metros cúbicos, de los 750 millones que tiene de capacidad. Recoleta y Cogotí, en tanto, tienen un 10%, con 10,1 millones de metros cúbicos y 15,3 millones de metros cúbicos respectivamente.

De acuerdo a este mismo informe, al 31 de julio de 2014 La Paloma contaba con 29 millones de metros cúbicos, Cogotí 0,5 y Recoleta 4 millones de metros cúbicos. De lo mediar precipitaciones y caída de nieve en los próximos meses, los productores temen que se llegue a este escenario, donde hubo pérdidas en los sectores productivos e incluso amenazas de racionamiento.

Alta mortandad

Los productores ya advierten un escenario crítico.

Álvaro Gallardo Lagunas, criancero de Canelilla, en la comuna de Ovalle, señala que la falta del recurso hídrico está generando un impacto importante. “El tema del agua ha estado muy complicado en este último tiempo. Los pozos están secos, el agua ya mermó y los animales toman aguita de vertiente no más”, dijo.

Cuenta que ellos realizan el proceso de transhumancia y llegaron de vuelta en abril. Contaban con un talaje, pero el pasto les duró dos meses y no se ha vuelto a recuperar por la falta de lluvias, lo que está provocando la muerte de los animales.

“Los animales están malpariendo, se me están muriendo por temas de pasto y por el agua. Yo por ejemplo cuando los pozos están muy bajos, les acarreo agua en camioneta hacia la majada, pero aun así igual falta”, lamentó. 

Dice que tenía un ganado de alrededor de 280 cabras “y ya me van quedando como 220 o 210 animales, porque se han muerto por tema de pasto, el tema de agua. De la crianza chica nos parieron las cabras en la cordillera en diciembre y enero, pero de esos ya no queda ninguno. Eran como 80 y quedarán unos 15”.

También han tenido un impacto las bajas temperaturas, pues las cabras como están más débiles tampoco resisten. “Cuando se muere un animal, al amanecer en la mañana encontrarlo muerto, dos tres animales en el corral, es pena para uno y pérdida”, afirma. 

En agosto y septiembre, explican, se preparan para la producción de quesos “pero ahora me está malpariendo el ganado. El queso puede estar muy alto, pero no es mucha la producción que uno saca: 2 kilos, un kilo y medio y eso es para poder comprarle algo de pastito a ellos nomás”.

Considera que incluso la situación está peor que en 2014, porque en esa época cuando bajaron de la cordillera ya había algo de pasto “y uno claro se mantenía porque había pastito, había agüita y uno daba vuelta al año. Pero ahora como no ha llovido, está muy complicado el tema de forraje. En esa época yo tenía un alfalfado y ahí les daba alimento a mis cabras, pero ahora como no hay agua se me secó y ya no hay pasto”.

Respecto a cómo ve la situación de no mediar la caída de precipitaciones, sostiene que “si no llueve como dicen que va a llover de aquí a agosto, se va a poner complicado. Todos los días aparece una cabra muerta. A veces tres cabras a la semana y para uno es pérdida y si no llueve más complicado se va a poner. Hay que gastar del bolsillo de uno ya para comprarle pasto al animal y que se salve el que se salve no más”.

En cuanto a si ha existido opción de recibir algún tipo de ayuda estatal, manifiesta que “hasta el momento nada y estoy inscrito en INDAP. Incluso yo les compro alimento con la misma plata que me dan a los animales, para que la que se salve se salve no más, porque aquí estamos a la deriva”.

Por su parte, Mirtha Gallardo, presidenta de la Asociación Gremial de Comunidades Agrícolas de la Provincia de Limarí, plantea que, efectivamente, el tema que están viviendo los crianceros, agricultores y apicultores es muy complejo, “porque por efecto de la falta de lluvia no hay agua en los territorios para los animales, no hay pasto y además, sumado a todas las heladas. Las cabras están malpariendo y donde están algunas flacas, se le quedan las crías adentro y se están muriendo”.

Detalla que los crianceros que fueron a transhumancia bajaron a las pastadas, pero que éstas ya se han agotado “y ahora tienen que gastar más de lo que producen para mantener los animales y que esto es una forma de vida, en una gran mayoría. Está muy complicado el tema y además siempre se dijo por parte de las autoridades, salientes y las entrantes del ejecutivo, que iba a llover en el mes de abril, que iba a llover en mayo, en junio, pero todavía no pasa nada. Uno ve cómo de la esperanza se pasa a la desesperanza”.

Indica que a la fecha solo conoce de la comuna de Combarbalá que haya entregado ayuda con los recursos del royalty minero. “Y ahora están entregando a los que son usuarios de los programas de INDAP un apoyo de 200 mil pesos, pero estamos esperando también de que varios municipios subsanaran algunas situaciones que tenían con el gobierno regional para que les traspasen las platas para que puedan comprar y hacerles entrega a las personas”, puntualiza.